
Por Vilma Filici
filici@filici.com
TORONTO. Más pronto de lo esperado, las elecciones federales están a la vuelta de la esquina. El 28 de abril de 2025, los canadienses irán a las urnas para elegir a su próximo gobierno. Esta vez, uno de los temas principales del debate es la inmigración: ¿Debe Canadá seguir recibiendo grandes cantidades de recién llegados, o es momento de hacer una pausa y revisar el camino?
En los últimos dos años, Canadá ha recibido más de un millón de inmigrantes por año, el doble de lo que se acostumbraba antes de la pandemia. Este aumento ha generado preocupación en varias partes del país, donde servicios como la vivienda, la salud y el transporte ya están sobrecargados. Aunque la inmigración siempre ha sido vista como algo positivo para la economía y la diversidad del país, en los últimos meses ha crecido el discurso en contra de los inmigrantes, alimentado por el malestar ante problemas que ya existían, pero que ahora se les atribuyen a quienes llegan de afuera.
Ante esta presión social y el aumento en el costo de vida, el gobierno liberal tomó medidas para limitar la entrada de personas. Por ejemplo, redujo el número de permisos para estudiantes internacionales y trabajadores temporales. También anunció que bajará poco a poco la cantidad de residentes permanentes que se aceptan cada año, hasta llegar a 365,000 en 2027.
Aunque el objetivo es aliviar la presión sobre los servicios públicos, muchos expertos y defensores de los inmigrantes alertan que estas medidas no atacan el verdadero problema: la falta de inversión en servicios básicos. Además, temen que estas decisiones refuercen la idea equivocada de que los inmigrantes son una carga, cuando en realidad son parte fundamental de la solución.
Con toda esta información sobre la situación actual y las medidas tomadas hasta ahora, es importante abrir una conversación sobre cómo los distintos partidos políticos están enfrentando el tema de la inmigración en esta campaña electoral. ¿Qué proponen? ¿A quién benefician sus propuestas? ¿Y qué impacto pueden tener en las personas que ya están aquí o que esperan venir a Canadá?
Estas son las posiciones más importantes de los principales partidos políticos en contienda. Leerlas nos ayudará a entender mejor lo que está en juego en estas elecciones.
El Partido Liberal, actualmente en el poder, ha comenzado a frenar el crecimiento migratorio tras un período de aumento récord. En octubre de 2024 anunciaron un plan para reducir el número de residentes permanentes, pasando de 500,000 en 2025 a 365,000 en 2027. También están reduciendo la cantidad de estudiantes internacionales y trabajadores temporales, con el objetivo de mantener el crecimiento poblacional bajo control y aliviar la presión sobre la vivienda y los servicios públicos.
Si bien es importante reconocer las dificultades reales que enfrentan muchas comunidades, como el acceso a vivienda y salud, culpar al número de inmigrantes no es la solución. Estas medidas pueden dar la impresión de que el problema son las personas que llegan, cuando en realidad lo que falta es planificación e inversión en servicios. En lugar de cerrar las puertas, deberíamos estar trabajando en cómo abrirlas mejor.
El Partido Conservador, bajo el liderazgo de Pierre Poilievre, ha adoptado una postura más restrictiva en materia de inmigración. Proponen reducir significativamente el número de inmigrantes y solicitantes de asilo que ingresan al país, argumentando que los niveles actuales superan la capacidad de Canadá para proporcionar vivienda y servicios adecuados. Además, enfatizan la necesidad de fortalecer la seguridad fronteriza y mejorar los procesos de selección para garantizar que los nuevos inmigrantes contribuyan eficazmente a la economía canadiense.
Si bien es esencial gestionar adecuadamente la capacidad de acogida del país, la propuesta del Partido Conservador de reducir drásticamente la inmigración podría tener consecuencias negativas. La inmigración ha sido históricamente un motor clave para el crecimiento económico y la diversidad cultural de Canadá. Limitar la llegada de nuevos inmigrantes podría exacerbar la escasez de mano de obra en sectores críticos y desacelerar el desarrollo económico. Es fundamental encontrar un equilibrio que permita mantener niveles de inmigración sostenibles sin comprometer los servicios públicos ni la infraestructura.
El Nuevo Partido Democrático (NDP), liderado por Jagmeet Singh, aboga por una política de inmigración más inclusiva y eficiente. Proponen aumentar la financiación para agilizar los procesos de inmigración y mejorar los servicios de asentamiento para los recién llegados. El partido enfatiza la importancia de un enfoque compasivo que facilite la integración de los inmigrantes en la sociedad canadiense y reconozca su contribución al tejido social y económico del país.
La postura del NDP refleja una comprensión de la importancia de la inmigración para el futuro de Canadá. Al invertir en procesos más eficientes y en servicios de apoyo, se facilita una integración más rápida y efectiva de los inmigrantes, lo que beneficia tanto a los recién llegados como a la sociedad en general. Este enfoque no solo reconoce el valor intrínseco de los inmigrantes, sino que también aborda de manera proactiva los desafíos asociados con la integración y el asentamiento.
El Partido Verde, bajo el liderazgo compartido entre Elizabeth May y de Jonathan Pedneault, propone una política de inmigración que tenga en cuenta la sostenibilidad ambiental. Abogan por vincular los niveles de inmigración con objetivos ambientales, asegurando que el crecimiento poblacional no comprometa los recursos naturales ni el bienestar ecológico del país.
En mi opinión, integrar consideraciones ambientales en la política de inmigración es una perspectiva innovadora y necesaria en el contexto actual de cambio climático. Sin embargo, es crucial garantizar que estas consideraciones no se utilicen como pretexto para restringir la inmigración de manera injustificada. Es posible encontrar un equilibrio donde se promueva la sostenibilidad ambiental sin sacrificar los beneficios sociales y económicos que la inmigración aporta a Canadá.
Es claro que las próximas elecciones federales presentan a los votantes canadienses una variedad de enfoques en materia de inmigración. Desde políticas más restrictivas hasta propuestas inclusivas y sostenibles, cada partido ofrece una visión distinta del papel de la inmigración en el futuro de Canadá. En este sentido, es esencial que los ciudadanos consideren cuidadosamente estas posturas y reflexionen sobre cuál se alinea mejor con los valores y necesidades del país.
Como ciudadana comprometida con este país, invito a cada lector y lectora a mirar más allá de los titulares y analizar con calma lo que propone cada partido. No se trata solo de cifras, slogans o promesas generales: se trata de cómo esas decisiones pueden afectar nuestro día a día, nuestra familia, nuestro vecindario y nuestra ciudad.
Antes de votar el 28 de abril, pensemos en qué tipo de sociedad queremos construir. ¿Las propuestas promueven la inclusión, el respeto y el crecimiento compartido? ¿O pueden sembrar división, miedo o desinformación? Cada voto cuenta, y también es una oportunidad para defender los valores que queremos ver reflejados en el futuro de Canadá.
Imagen de Catholic Conscience